El edificio de Tabakalera fue la fábrica de tabacos de Donostia durante 90 años (1913-2003). Era una fábrica estatal, construida en terrenos municipales, tras 25 años de complicadas obras.
Tabakalera conoció su época dorada en los años 20, al mecanizarse la producción de cigarrillos y cigarros. En 1925 trabajaban en ella más de mil personas, casi todas mujeres.
En la segunda mitad de los años sesenta, la fábrica vivió otra renovación tecnológica y alcanzó los 250 millones de cajetillas al año. En esa época dejó de producir los cigarros Farias para especializarse en cigarrillos: Celtas, primero, y Ducados y Davidoff a partir de los setenta.
Tras privatizarse la explotación de tabaco en España, la nueva empresa - Altadis - cerró ocho de sus fábricas, entre ellas la de San Sebastián, en 2003. Un año después, el Ayuntamiento de San Sebastián, la Diputación de Gipuzkoa y el Gobierno vasco compraron el edificio para convertirlo en un centro internacional de cultura contemporánea.
Tabakalera es un edificio singular por su carácter y dimensiones.
Es uno de los solares más grandes del área urbana de Donostia-San Sebastián: El edificio principal es un rectángulo de 113x75 metros, con una superficie útil de 21.000 m2, y una superficie construida de 26.000.
La fábrica de tabaco se edificó al estilo de las antiguas manufacturas y en torno a cuatro grandes patios.
Tabakalera fue una fábrica y, transformado en centro cultural, mantendrá su carácter fabril.